26 de marzo de 2009

Como que las cosas mejoran

Originalmente este texto comenzaba diciendo y cito: “una nueva estupidez por parte de los directivos de la Federación Mundial de Automovilismo (FIA) ha realizado por el cambio en la manera de definir al campeón de la F-1…” pero luego que el máximo ente de la especialidad pospusiera para el 2010 esta modificación las cosas cambiaron.

Primero hay que preguntarles. ¿En qué estaban pensando? En un deporte donde el factor humano no es el único - como pasa en el fútbol, béisbol, baloncesto, entre otros – creer que sólo el máximo ganador de fechas tiene mérito de ser proclamado campeón es una nueva barbaridad por la gente de la FIA.

¿Qué pasaría con pilotos como Kubica? El polaco en 2008 apenas ganó una carrera, sumó otros seis podios más y acumuló puntos en 14 de las 18 carreras. Su regularidad le permitió llegar al Gran Premio de China a 12 puntos del liderato, es decir, con opciones matemáticas de ser el nuevo campeón.

Es más, los primeros tres de la clasificación final no fueron más regulares que el piloto de BMW Sauber. Hamilton no sumó en cuatro carreras, Massa en cinco y Raikkonen en seis fechas.

¿Eso qué demuestra? Que la regularidad y constancia tienen un valor, más cuando no se posee un auto tan competitivo como lo fue Ferrari y McLaren en 2008. Pero eso no parece importarle a los de la FIA, que querían penalizar a la mayoría y favorecer a pocos, si es que existía alguien beneficiado.

Las fallas mecánicas existen en el mundo a motor, también los errores humanos, pero una buena combinación entre piloto y máquina son la clave para pelear por el título, siempre dando lo mejor de si, por eso que premiar únicamente al ganador no tenía coherencia. Y no es que lo diga uno, sino que es sencillo ver las declaraciones de todos los pilotos de la F-1 al respecto. Hasta Schumacher criticó la nueva medida, un personaje que siempre ha estado del lado de la FIA.

El Mundial está por comenzar, con diez equipos en pista, 20 pilotos en competencia (apenas un debutante) y sin una clara idea de quién pueda ganar. La pretemporada ha sido ambigua en sus resultados, en los performance de los equipos, dudas que crean curiosidad y ansiedad por saber si los pronósticos personales son ciertos o errados.

Sólo sabemos que Australia volverá a subir el telón del Mundial, pero las sorpresas están a la orden de cualquiera, por lo que no sería de extrañar que el primer podio del año sea atípico, con caras nuevas en el cajón de vencedores.