28 de octubre de 2008

¿Y éste pibe quién es?

Acabo de regresar de Buenos Aires, si ché, ¡la que me parió! Pero antes de creer que voy a hablar de la supuesta ciudad más espectacular del continente, tuve el chance de entrevistar a David Coulthard; más que eso, fue compartir con un piloto diferente, divo como todos sus colegas, pero que a la hora del trato tiene algo diferente.

Viernes 24 de octubre, llego a las 5 am Buenos Aires luego de tener a un señor que roncaba más que un oso en el vuelo. Agarro un taxi a casa de unos amigos, duermo un par de horas y de ahí a conseguirme con la gente de Red Bull.

Me consigo con Carolina Trillanes, prensa de la marca para Venezuela, le vuelvo a dar mil gracias por la invitación y conversamos un rato. Me presenta al equipo de producción que va a grabar la entrevista, a la gente de Red Bull Argentina y Perú, además de la jefe de prensa del equipo.

Coulthard ha pasado casi todo el día dando entrevistas personalizadas a los medios impresos argentinos y como buen piloto de Fórmula 1 luego de 10 minutos ya está “cansado”; pero este aguantó algo más.

Teníamos que hacerle varias entrevistas, una para Auto News, otra para el canal y una segunda a otro medio venezolano. Se se see… Yo tampoco entiendo por qué tenía que hacerle dos entrevistas para medios en los que trabajo, pero eso fue lo que “acordaron”.

Ya eran pasadas las 5 de la tarde y el divo estaba muerto, por lo que preferimos pasar la nota para el sábado en la mañana antes de la demostración que iba a realizar.

Manejar un F-1 de Red Bull Racing en la avenida 9 de julio, pedazo de vía de siete canales por lado. Según los argentinos la más grande del mundo, pero recordemos que ellos creen o dicen tener lo más grande en todo.

Luego de ir de bar en bar en Buenos Aires el viernes en la noche hay que dormir un par de horas para hacerle la nota a Coulthard. Un tipo que se retira luego de 15 temporadas en la F-1, tres equipos, un subcampeonato, cuatro veces tercer lugar final, es decir, alguien con historia.

¿Qué preguntarle? ¿Cómo evitar caer en monotonía o ser repetitivo? Sinceramente ni idea, pero al menos logramos sacarle una entrevista con risas, recuerdos agradables y por encima de todo, demostrar que es humano.

Es más, luego del evento –unos 25 minutos fue lo que duró- en plena rueda de prensa se coló una loca, que personaje, peor que cualquier político venezolano. Es más, ella fue quien lo presentó en la rueda de prensa y al rato la sacaron, aunque ella insistía que Coulthard la había invitado.

Apartando ese detalle sucedió otro momento cómico, fue cuando él comentó que le gusta el fútbol e iba a ver a Boca en La Bombonera. Le preguntaron por qué y contestó: saben, los pilotos de Fórmula 1 también hacemos cosas de personas normales.

Es difícil ver personajes así en este medio, directos y muy claros de trato; será una gran despedida la que tendrá en Brasil, pero por encima de todo le diremos adiós a aquel piloto que se subió al Williams que días antes había matado a Aryton Senna.