26 de junio de 2009

¡Max! Tú me estás jodiendo

¿Qué más puedo decir? Cuando pensaba que la novela “María de la Fórmula 1” llegaba a su final pasan apenas 24 horas y el falso de Max Mosley viene a decir que está pensando nuevamente las cosas. Eso significa que el personaje ahora capaz NO SE VA.

¿La razón para este nuevo cambio? Parece que no le gustaron los términos expresados por parte de los integrantes de la FOTA en diferentes medios de comunicación sobre su persona. Estas definiciones lo llamaron dictador, rey magnánimo, entre otras definiciones que no se alejan de la realidad.

Qué se puede esperar de un personaje que se cree más importante que el deporte, que las estructuras y por encima de todo, que los fanáticos. Que juega diariamente con el automovilismo pero de la misma manera dice que es la víctima.

Tan víctima es que… su fortuna se ha disparado estando en la FIA. Tan víctima es que… está rodeado de seres poco preparados que siguen sus órdenes al pie de la letra.

Tan víctima es que… se publica un video personal disfrazado de NAZI y pide privacidad. Tan víctima es que… dice blanco hoy y mañana negro, para que pasado sea gris.

Por dios y con todo el respeto que merece por su cargo, no por su persona. Basta de jugar con el deporte, no sólo con la Fórmula 1, sino con el Mundial de Rallys que quiere acabar, con el ataque constante a las marcas en el Mundial de Turismo y la vista gorda con ciertos equipos.

Los deportes son eso, deportes. Creados para entretener al público, como pasa con el cine, el teatro o la música. La diferencia es que en la actualidad este “deporte” – si entre comillas – dejó de ser eso para convertirse en una pelea de poder, egos e intereses personales sobre los generales.

Así que ¡Max! Por favor, no jodas más la paciencia.